Rocky Santana se REGISTRÓ para COORIDNADOR distrital defensor de la 4T en PV
REPORTEROS VALLARTA EN LÍNEA
Cuando Morena todavía no representaba una oportunidad de poder, cuando no había presupuestos importantes, cargos públicos que repartir ni victorias electorales que presumir, Rocky Santana ya caminaba las calles de Puerto Vallarta defendiendo el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador.
Hoy, a sus 46 años, el psicólogo, jurista, empresario restaurantero y militante fundador vuelve al escenario político al registrarse como aspirante a la coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en el quinto distrito, con cabecera en Puerto Vallarta.Su historia dentro del movimiento comenzó mucho antes de que Morena se convirtiera en la principal fuerza política del país.
Desde las movilizaciones de 2006, Santana participó en la defensa del Proyecto Alternativo de Nación impulsado por López Obrador, cuando la organización dependía principalmente del trabajo voluntario de ciudadanos convencidos de construir una alternativa política.
En aquellos años no existían estructuras gubernamentales que respaldaran al movimiento ni posiciones de representación popular que ofrecieran incentivos a sus integrantes. Rocky fue parte de esa generación de militantes que apostó por una causa cuando todavía no había garantías de triunfo. Su participación se desarrolló junto a otros organizadores de las primeras estructuras morenistas en Jalisco, entre ellos Humberto Ortiz García, reconocido como el primer dirigente estatal de Morena, quien años después fue asesinado.
La cercanía con Ortiz marcó una etapa de aprendizaje y organización política en la que Santana participó en la construcción del partido desde sus bases.Uno de los episodios que ilustran aquella época ocurrió durante un mitin de Andrés Manuel López Obrador en los Arcos del Malecón de Puerto Vallarta. Según los recuerdos compartidos sobre esa jornada, apenas unas 35 personas acudieron al encuentro.
Entre ellas se encontraba Rocky Santana, quien participó al micrófono en el acto junto al dirigente tabasqueño, cuando Morena todavía estaba lejos de llenar plazas públicas o conquistar gobiernos.
Aquella escena, con un pequeño grupo de simpatizantes frente al mar, contrasta con la dimensión que alcanzaría posteriormente el movimiento. Para quienes participaron en esas primeras convocatorias, la militancia significaba organizar reuniones, recorrer colonias, convencer ciudadanos y sostener un proyecto político sin la infraestructura que hoy caracteriza al partido. En 2015, Santana se convirtió en uno de los primeros candidatos de Morena a diputado local por el quinto distrito de Jalisco.
Fue una candidatura desarrollada en condiciones de marcada desigualdad frente a las estructuras tradicionales, cuando el nuevo partido apenas comenzaba a darse a conocer entre el electorado de Puerto Vallarta y los municipios de la región.Pero su trayectoria política también incluye un capítulo importante en 2018, cuando Morena consiguió llevar a Lorena del Socorro Jiménez Andrade a la diputación federal por el quinto distrito.
De acuerdo con los antecedentes de su participación política, Rocky Santana desempeñó un papel en la operación y organización de la estructura territorial que respaldó aquella campaña, colaborando en la coordinación de simpatizantes, la movilización ciudadana y el trabajo electoral en las comunidades.
Desde esa responsabilidad participó en una campaña que culminó con la primera victoria de Morena en la diputación federal del distrito, un resultado que representó un cambio importante en la correlación de fuerzas políticas de Puerto Vallarta.
Su intervención en la estructura de campaña constituye uno de los antecedentes que hoy forman parte de su trayectoria como organizador electoral, dentro de un triunfo alcanzado mediante el esfuerzo conjunto de candidatos, militantes y ciudadanos.Hijo del finado Nicolás Santana Alquisira y de María de la Paz Morales Aguilar, Rocky proviene de una familia costeña de Puerto Vallarta, vinculada con valores tradicionales de trabajo, honradez y solidaridad.
Esa formación familiar ha acompañado su vida profesional, empresarial y política, particularmente en su relación con habitantes de las colonias populares y sectores que requieren apoyo en distintas gestiones.Santana es psicólogo egresado del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara y cuenta también con formación jurídica.
Durante su paso por el servicio público trabajó como psicólogo en un área de apoyo de Seguridad Pública municipal, donde tuvo contacto con problemáticas familiares y sociales relacionadas con la atención ciudadana.
Posteriormente colaboró como asesor y gestor social durante los seis meses de la administración municipal interina de 2024, participando en la atención de solicitudes ciudadanas y en la canalización de apoyos ante la Presidencia Municipal. Aquella experiencia le permitió ampliar su conocimiento sobre las necesidades de las colonias y los mecanismos de gestión dentro del Ayuntamiento.
Fuera de la administración pública, Santana se ha desarrollado como empresario restaurantero y promotor de distintas causas sociales. Desde su actividad comercial ha mantenido relación con trabajadores, comerciantes y vendedores de playa, a quienes ha brindado apoyo mediante gestiones y acciones comunitarias. Su entorno destaca que buena parte de estas actividades se han realizado sin convertirlas permanentemente en actos de promoción personal.
Actualmente no ocupa un cargo público y obtiene sus ingresos de su negocio, una circunstancia que distingue su situación de la de otros participantes en la vida interna de Morena que desempeñan responsabilidades gubernamentales.
Su aspiración a la coordinación distrital surge, por tanto, desde su condición de militante y empresario que continúa participando en las actividades del movimiento.
En cuanto a su visión política, Santana ha sostenido una identificación con los principios que dieron origen a Morena: la cercanía con la ciudadanía, la atención a los sectores populares y la necesidad de mantener una organización partidista vinculada con las demandas sociales.Su postura puede resumirse en dos expresiones recreadas para esta crónica, que reflejan esos planteamientos sin constituir declaraciones textuales obtenidas mediante entrevista:
—¿Qué significa defender la Cuarta Transformación después de tantos años de militancia?—
«Significa recordar de dónde venimos. Nosotros estuvimos cuando Morena no tenía recursos, cuando no había cargos ni oportunidades de poder y cuando muchos no creían que este proyecto pudiera llegar tan lejos. La Cuarta Transformación debe conservar sus principios, escuchar a la gente y demostrar que el movimiento nació para servir, no para servirse».
Respecto a Puerto Vallarta y las necesidades que enfrenta la ciudad, su visión del cambio puede expresarse mediante un segundo diálogo recreado:
—¿Qué necesita Puerto Vallarta para que la transformación se refleje en la vida de sus habitantes?—
«Necesitamos que el cambio llegue a las colonias, a los servicios públicos y a las familias. No basta con hablar de transformación; hay que trabajar para que los ciudadanos reciban respuestas, para que los gobiernos sean cercanos y para que las necesidades de la gente estén por encima de los intereses personales».
En el ámbito partidista, Santana mantiene una relación de amistad y colaboración política con Miguel de la Rosa, coordinador de la bancada de Morena en el Congreso de Jalisco, con quien comparte antecedentes de participación en las estructuras del movimiento.
Esta relación forma parte de sus vínculos políticos dentro del partido, aunque su registro actual corresponde al proceso de organización territorial del quinto distrito.
La aspiración de Rocky Santana llega en un momento en que Morena enfrenta el desafío de reorganizar sus bases y fortalecer su presencia en los municipios de la región rumbo a 2027.
El Quinto Distrito reúne comunidades urbanas, rurales, serranas y costeras, con necesidades distintas que requieren contacto permanente con sus habitantes y conocimiento de las condiciones locales.
Su trayectoria reúne diferentes etapas de la historia del movimiento: la organización ciudadana de 2006, la fundación partidista, la candidatura de 2015, la operación electoral de 2018 y su posterior participación en actividades de gestión social. Son antecedentes que explican su interés en asumir una nueva responsabilidad dentro de Morena.
Rocky Santana ha buscado distintas oportunidades políticas sin abandonar su identificación con el partido. Su permanencia abarca los años en que Morena era una organización emergente y la etapa en que se convirtió en gobierno, una continuidad que hoy reivindica como parte de su presentación ante la militancia.
De aquellos encuentros de unas cuantas decenas de personas en el Malecón con el hoy ex presidente de México, a las actuales disputas por la organización distrital, su historia representa la trayectoria de uno de los participantes de las primeras campañas morenistas en Puerto Vallarta.
Ahora, con su registro para la coordinación de la defensa de la Cuarta Transformación en el quinto distrito, Santana busca abrir un nuevo capítulo de participación política, respaldado por su experiencia como militante fundador, candidato, organizador electoral, profesionista y empresario. Y para explicar por qué vuelve a participar, su presentación se concentra en una frase que reivindica sus años dentro del movimiento: «yo soy Rocky, fundador. Y también construiré la continuidad y en el caso de Vallarta, el inicio del nuevo capítulo».

