Juan Calderón lleva a la Basílica de Guadalupe una oración por Puerto Vallarta

REPORTEROS VALLARTA EN LÍNEA

Con un mensaje centrado en la fe, la prosperidad y el futuro de Puerto Vallarta, el político vallartense Juan Calderón Ibarría acudió a la Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México, donde realizó una oración y pidió por el bienestar de las familias de su municipio.

Durante su visita al principal santuario guadalupano del país, Calderón expresó que uno de sus deseos personales era acudir ante la imagen de la Virgen de Guadalupe para encomendar a Puerto Vallarta, a sus habitantes y al desarrollo de una ciudad que, dijo, quiere ver con mayores oportunidades, dignidad y prosperidad.

Es mi deseo, mi anhelo, ver a mi gente, a mi ciudad, bella y con dignidad, con la población llena de frutos y mucho turismo, prosperidad. Por eso hoy vengo a pedir oración, y también guía, a nuestra Madre Celestial”, expresó.

Calderón Ibarría se ha declarado públicamente creyente de la Virgen María y señaló que este viaje a la capital del país representaba también el cumplimiento de una intención personal que tenía pendiente: acudir a uno de los recintos religiosos más emblemáticos de México para dedicar un momento de reflexión a Puerto Vallarta.

El político vallartense sostuvo que su vida pública y sus convicciones religiosas pertenecen a ámbitos distintos, aunque aseguró que su espiritualidad forma parte de los valores personales con los que procura conducirse.

Soy un hombre de paz, abierto y respetuoso ante todo, regido por el derecho y la Constitución. Sin embargo, también soy un ser humano con vida espiritual. Y me mueven mis creencias porque desde la fe se pueden mover montañas; eso es real”, declaró.

La visita también tuvo para Calderón un significado vinculado con la propia identidad de Puerto Vallarta. La parroquia ubicada en pleno corazón del Centro de la ciudad está dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe, cuya torre coronada constituye, además, una de las estampas arquitectónicas más reconocidas internacionalmente del destino turístico.

Por ello, Calderón destacó que, aunque Puerto Vallarta es una sociedad plural, integrada por personas con diferentes creencias y formas de entender la espiritualidad, la tradición guadalupana mantiene una presencia histórica y cultural importante entre numerosas familias vallartenses.

Creo en un Vallarta cuyos ciudadanos se respeten todos entre ellos. Pero, sin duda alguna, parte de la identidad de ser vallartense también es ser guadalupano”, afirmó.

Desde la Villa de Guadalupe, Juan Calderón convirtió así su visita religiosa en un mensaje dirigido a Puerto Vallarta: una oración por una ciudad con más turismo y prosperidad, pero también —según expresó— con paz, respeto entre sus habitantes y mejores condiciones para quienes la llaman hogar.

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