Incautan MÁS DE 200 kg. de MARISCOS los marinos y CONAPESCA en restaurante de PV
REPORTEROS VALLARTA EN LÍNEA
Como cada mañana, entre quienes buscaban unos marisquitos “para curársela”, otros que apenas acomodaban la silla y alguno que ya esperaba que arrancara el norteñito, todo parecía transcurrir con normalidad en un conocido establecimiento de mariscos identificado como Oyster, hasta que de pronto el ambiente cambió: llegaron elementos de la Marina acompañando a inspectores federales de pesca.
Y claro, uno que otro “alucín” que estaba muy tranquilo escuchando música probablemente enderezó la espalda y pensó: “¿y estos por quién vienen?”. Pero no. Esta vez los marinos no llegaron por ningún cliente, ni por el de la gorra, ni por el que estaba muy concentrado en su coctel; el operativo estaba enfocado en algo mucho menos cinematográfico: revisar la procedencia legal de los productos del mar.
De acuerdo con el comunicado 083/2026 de la Décima Segunda Zona Naval, elementos de la Secretaría de Marina y personal de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) realizaron un recorrido de vigilancia en inmediaciones de la colonia El Toro, luego de atender una denuncia ciudadana relacionada con posibles irregularidades en materia pesquera.
Durante la inspección al establecimiento, los responsables no pudieron acreditar documentalmente la legal procedencia de diversos productos marinos, por lo que las autoridades determinaron aplicar una retención precautoria. Es decir: el marisco no alcanzó a presentar “papeles” y terminó bajo resguardo mientras se realizan los procedimientos correspondientes.
Y aquí está el dato importante: aunque fueron 200 kilogramos de ostión, la cantidad total retenida fue de aproximadamente 280 kilogramos de producto marino. La autoridad detalló además 50 kilos de camarón, 12 piezas de almeja chocolata, 10 kilos de pescado guachinango, 3 kilos de mejillón, 3 kilos de atún ahumado y 2 kilos de jaibón.
Los productos quedaron bajo resguardo del propio establecimiento mientras se levantaban las respectivas actas de inspección y depósito. La Marina explicó que estos operativos forman parte de las acciones para combatir la pesca furtiva, el transporte y la comercialización ilegal de especies marinas en mercados y negocios de Puerto Vallarta.
Así que el susto de algunos fue momentáneo: no iban por el que estaba escuchando corridos ni por quien llegó muy “alucinado” a desayunar; iban por la factura del ostión. Y ahí fue donde la mañana dejó de estar tan fresca como el ceviche: casi 280 kilos de producto del mar quedaron bajo retención precautoria al no poder demostrarse, en ese momento, su procedencia legal.