EXTERMINARON al 25% de los COCODRILOS adultos registrados
REPORTEROS VALLARTA EN LÍNEA
La muerte de al menos once cocodrilos registrada durante las últimas semanas en Puerto Vallarta continúa rodeada de interrogantes, pues hasta el momento no se han hecho públicos estudios de necropsia que permitan conocer con precisión qué provocó la muerte de los ejemplares.
De acuerdo con lo señalado por Helios Hernández Hurtado, director del Estero El Salado, diez de los animales encontrados sin vida eran adultos y uno era juvenil. La cifra adquiere especial relevancia porque, según los datos expuestos por el especialista, esos diez adultos equivaldrían aproximadamente al 25 por ciento de los 40 cocodrilos adultos registrados en el Estero El Salado.
Además, la población total estimada de cocodrilos en la Bahía de Banderas no superaría los 300 individuos, por lo que una pérdida de esta magnitud en un periodo tan corto representa un hecho extraordinario para la especie y para el equilibrio de los ecosistemas costeros
Aparecieron inflados, boca arriba y en playasLos hallazgos han llamado especialmente la atención por las condiciones en que han aparecido algunos de los animales: inflados, flotando boca arriba, varados en playas o abandonados en distintos puntos de cuerpos de agua y zonas costeras.
Hasta ahora, sin embargo, ninguna autoridad ha presentado públicamente resultados concluyentes que permitan establecer si los animales presentaban traumatismos, heridas, cortes, intoxicación, envenenamiento, lesiones internas o alguna otra causa específica de muerte..
Tampoco se conocen públicamente análisis toxicológicos o necropsias completas que expliquen por qué tantos ejemplares murieron prácticamente al mismo tiempo.Esta falta de información impide afirmar científicamente cuál fue la causa, pero al mismo tiempo mantiene abierta una pregunta inevitable: ¿se trata realmente de una mortandad natural o existe intervención humana detrás de algunos de estos casos?
Una cantidad que no tiene precedente reciente. El elemento que más preocupa es la concentración de muertes en apenas unas semanas.
Una mortandad de esta magnitud no había sido reportada de manera habitual entre la población de cocodrilos de Puerto Vallarta, por lo que especialistas y defensores de la especie consideran indispensable investigar si existe un factor externo que esté provocando los fallecimientos.
El patrón resulta suficientemente anormal para que no pueda descartarse una acción deliberada o alguna otra intervención humana, aunque será indispensable contar con estudios veterinarios, toxicológicos y forenses antes de establecerlo como una conclusión definitiva.
Precisamente por ello cobra relevancia que las autoridades transparenten las investigaciones y hagan públicos los resultados de las necropsias realizadas —en caso de existir— a los ejemplares encontrados.La pérdida va más allá de los cocodrilosLa desaparición de ejemplares adultos no representa solamente una disminución numérica de la especie.
Los cocodrilos son depredadores fundamentales para el equilibrio de humedales, esteros, manglares y sistemas lagunares, por lo que una reducción abrupta de su población puede modificar las relaciones naturales entre distintas especies.Hernández Hurtado ha advertido que la presión urbana sobre los hábitats, la desinformación y la percepción negativa hacia los cocodrilos también dificultan su conservación.
Oor ello, la mortandad registrada en Puerto Vallarta demanda algo más que retirar los cuerpos de los sitios donde aparecen: requiere determinar científicamente cómo murieron, dónde murieron realmente y si existe algún patrón común entre los casos.
Mientras esos resultados no sean transparentados, permanecerá abierta la sospecha sobre qué ocurrió con once cocodrilos que, en un periodo inusualmente corto, aparecieron muertos en distintos puntos de la zona.Y tratándose de una especie protegida y fundamental para los ecosistemas costeros, la pregunta no puede quedar sin respuesta.