El «Cinco Varos» CIERRA OPERACIONES en PV y se muda a Guadalajara

REPORTEROS VALLARTA EN LINEA

Puerto Vallarta, Jal.— Durante años fue uno de esos personajes que prácticamente cualquier vallartense terminaba reconociendo. Cabello largo, barba abundante, una peculiar facilidad para abordar desconocidos y una petición que se convirtió prácticamente en su marca personal: cinco pesos, unas monedas o cualquier cooperación.

De ahí nació el apodo de “El Cinco Varos”, un hombre que llevó la solicitud de limosna a otro nivel y terminó convirtiéndola prácticamente en un oficio: una especie de limosnero profesional ambulante, recorriendo calles, cruceros, establecimientos y espacios públicos para abordar personas tanto en español como en inglés.

Su caso resulta particularmente curioso porque no se trata simplemente de alguien que ocasionalmente pide una moneda. El Cinco Varos hizo de la limosna una elección de vida, desarrollando durante años una dinámica constante para solicitar pequeñas aportaciones a miles de personas.

Y precisamente ahí está la fórmula: cinco pesos parecen prácticamente nada para quien los entrega, pero cinco pesos multiplicados por miles de personas pueden convertirse en cantidades importantes.

Su vida cotidiana también terminó convirtiéndolo en un personaje todavía más célebre en Puerto Vallarta. En diferentes ocasiones fue exhibido tomando café en Starbucks mientras utilizaba su computadora portátil, algo que generó todo tipo de comentarios entre quienes minutos u horas antes podían haberlo encontrado solicitando dinero en algún crucero.

También fue visto y fotografiado abordando vuelos comerciales como cualquier otro pasajero, yendo al gimnasio de suscripción y realizando actividades completamente normales que contrastaban con la imagen que muchas personas podían formarse al verlo pidiendo unas monedas en la calle.

Es precisamente ahí donde “El Cinco Varos” se convirtió en todo un caso: no se le conoce propiamente como una persona en situación de calle, sino como un personaje que encontró en solicitar dinero una forma permanente de obtener ingresos y mantener su estilo de vida.

Incluso su peculiar oficio llegó a provocarle problemas. En Puerto Vallarta protagonizó discusiones, altercados verbales y algunos enfrentamientos derivados de ocasiones en las que las personas se negaban a entregarle dinero o la interacción terminaba subiendo de tono.

Pero los tiempos cambian, los mercados también y ahora hasta “El Cinco Varos” decidió cambiar de plaza.

El personaje se mudó a Guadalajara, donde ya ha sido ubicado realizando exactamente la misma actividad que durante años lo volvió famoso en Puerto Vallarta: acercarse a personas en espacios públicos, iniciar conversación y pedirles dinero.

Una publicación realizada en Guadalajara incluso lo exhibe dentro de un establecimiento contando una considerable cantidad de monedas y señala que llega a realizar depósitos de hasta dos mil pesos diarios, producto de las aportaciones que consigue durante sus recorridos.

La publicación provocó inmediatamente una discusión entre quienes ya lo conocen y quienes apenas comienzan a descubrir al personaje que durante años fue toda una celebridad urbana vallartense.

Algunos usuarios defendieron su actividad con un argumento sencillo: él pide, pero cada persona decide libremente si le entrega dinero. “Él no roba, libre albedrío si le das o no”, escribió una persona. Otro usuario incluso reconoció haberle dado sus famosos cinco pesos y tomó con humor descubrir el alcance que puede tener su peculiar actividad.

Otros comentarios señalaron que simplemente convirtió su habilidad para pedir dinero en su propio “emprendimiento”.

También apareció una persona que aseguró ser familiar suyo y aportó otra parte de su historia. Explicó que pertenece a la familia Bautista, que perdió a sus padres y que atravesó circunstancias personales difíciles. Además, pidió mayor empatía hacia él y recordó que detrás del personaje conocido en las calles existe también una historia personal.

Su nombre se maneja como Daniel Bautista, aunque para miles de personas en Puerto Vallarta su verdadera identidad terminó siendo mucho más sencilla: “El Cinco Varos”.

Durante años hizo de pedir dinero algo completamente peculiar. Aprendió dónde hacerlo, cómo acercarse a la gente y hasta cómo comunicarse con extranjeros. Una moneda aquí, cinco pesos allá y otra cooperación unos metros adelante. Lo que individualmente representa prácticamente nada termina adquiriendo otra dimensión cuando la petición se repite miles de veces.

Ahora esa dinámica continuará, pero a más de 300 kilómetros de distancia.

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Así, “El Cinco Varos” cerró por ahora sus operaciones de limosnería profesional ambulante en Puerto Vallarta y trasladó su peculiar actividad a Guadalajara, donde ya comenzó a llamar la atención exactamente por las mismas razones que lo hicieron famoso en Vallarta.

Hasta a él parece haberle llegado el momento de buscar nuevos horizontes. Con la baja turística y económica que atraviesa Puerto Vallarta, el personaje tomó sus cosas y cambió de mercado.

Porque mientras algunos negocios bajan la cortina y otros empresarios buscan nuevas ciudades, El Cinco Varos también decidió diversificar geográficamente sus operaciones.

En Vallarta queda convertido en parte del peculiar folclor urbano contemporáneo de la ciudad. En Guadalajara, mientras tanto, ya comienza un nuevo capítulo.

Cambió de ciudad, pero no de oficio: cinco varos, una moneda… o lo que guste cooperar.

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