CDMX y Jalisco registraron rendimiento turístico 40% menor a lo esperado durante el Mundial 2026
Deloitte reportó cifras menores a las previstas en volumen de viajeros y derrama económica
Los resultados del impacto turístico del Mundial 2026 en México dejaron un balance mixto para las ciudades sede, con cifras menores a las esperadas en volumen de viajeros y derrama económica, de acuerdo con información publicada por El Financiero con base en datos actualizados de Deloitte.
La consultora señaló que CDMX y Jalisco registraron un rendimiento turístico 40 por ciento menor a lo esperado, mientras que el evento sí generó un efecto positivo para la marca país, que podría servir como plataforma para atraer más viajeros en futuros eventos internacionales.
De acuerdo con el análisis, los altos precios de los boletos para ingresar a los estadios, sumados a una menor disponibilidad de asientos para los partidos, provocaron que muchos aficionados mexicanos optaran por quedarse en casa o ver los encuentros en bares y, en menor medida, restaurantes.
Esta situación contribuyó a que las proyecciones de flujo de viajeros quedaran por debajo de lo previsto.
Deloitte explicó que, al comparar sus previsiones de inicio de año con los datos estimados tras la conclusión del Mundial en México, las expectativas quedaron alrededor de 40 por ciento por debajo de lo proyectado.
El reporte también señala que, al comparar las cifras con las proyecciones del Gobierno, que estimaban 5.5 millones de turistas, la cantidad de viajeros mundialistas representó cerca del 9 por ciento de lo esperado.
Además, la estancia hotelera fue menor a la prevista. Según Deloitte, los viajeros permanecieron en promedio 2.5 noches, cuando se había proyectado una estancia del doble para los partidos del Mundial en la Ciudad de México.
La derrama asociada al hospedaje se estimó en 328 millones de dólares, una cantidad 28 por ciento menor a lo proyectado.
Deloitte concluyó que México logró capturar valor turístico durante la justa deportiva, pero también enfrentó límites claros relacionados con precios dinámicos, costos de boletos y concentración de visitantes en las ciudades sede.
La consultora señaló que estos factores alteraron los flujos turísticos y la disponibilidad de transporte aéreo en otros destinos.
Pese a la menor llegada de viajeros, los hoteles en las sedes mexicanas sí registraron un resultado favorable en tarifas.
De acuerdo con la publicación, los precios promedio por noche-habitación se dispararon en rangos que fueron desde 40 por ciento hasta duplicar los precios promedio de temporada.
En el caso de Guadalajara, la ocupación hotelera por el Mundial 2026 descendió alrededor de 6 puntos porcentuales durante junio, pero las tarifas se duplicaron, según Deloitte.
La ciudad sede que ganó en los dos indicadores principales, ocupación y precio promedio de habitación, fue Monterrey.
La ciudad norteña registró un aumento de 2.1 puntos porcentuales en ocupación hotelera, así como una expansión de 41 por ciento en el costo promedio de las habitaciones por noche durante la justa mundialista.
Daniel Zaga, economista en jefe para Deloitte, señaló que Monterrey podría ser la ciudad sede que más ganó, no necesariamente en valor agregado, pero sí por el incremento en ocupación y tarifas.
El balance del Mundial 2026 en México perfila ganadores y perdedores dentro del sector turístico.
Aunque el evento generó visibilidad internacional y fortaleció la marca país, las cifras presentadas por Deloitte muestran que el flujo de viajeros y la derrama económica quedaron por debajo de las expectativas iniciales, especialmente en sedes como CDMX y Jalisco.